22May

Una dieta rica en grasas no saturadas reduce el riesgo de Parkinson

Publicado hace 3 meses

Una dieta rica en grasas no saturadas reduce el riesgo de contraer la enfermedad de Parkinson hasta en un 30%, indica un reciente estudio. Este tipo de grasas se encuentran en alimentos tales como las verduras, cereales, frutas y aceites, como el de oliva.

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurológico progresivo producido por una pérdida de las células cerebrales que producen la dopamina. La pérdida de estas células conduce a temblores incontrolados y a la pérdida de control sobre los movimientos musculares. Sólo en España, se calcula que más de 100.000 personas la padecen.

El estudio que ha concluido el efecto positivo de las grasas no saturadas en la reducción del riesgo de contraer la enfermedad, se realizó con un grupo de más de 5.500 hombres y mujeres en torno a los 55 años que no padecían la enfermedad. Al final del mismo, seis años más tarde, 51 de los participantes desarrollaron Parkinson. Los resultados demostraron que las personas que seguían dietas ricas en grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, dos grasas no saturadas, tuvieron, respectivamente, un 32 y un 34% menos de posibilidades de desarrollar la enfermedad. Según los investigadores, se necesitan más estudios para confirmar estos resultados.

Aunque las causas de la enfermedad de Parkinson son desconocidas, se cree que la inflamación y el deterioro celular juegan un importante papel. Estudios previos han mostrado que los ácidos grasos poliinsaturados tienen propiedades antiinflamatorias y efecto protector en los nervios y que los ácidos grasos monoinsaturados reducen el daño de los radicales libres a las células.